Confianza. Es la base de toda buena relación. Usted confía en que la fruta de su verdulería favorita será fresca y comestible. Confía en que su latte con especias de calabaza tendrá el mismo sabor sin importar en qué sucursal de Starbucks lo compre. Confía en que su peluquero no le hará una cresta cuando solo le pidió un recorte. Entonces, ¿qué pasa cuando se pierde esa confianza? La relación se pone en riesgo, e incluso puede terminar.
En el trabajo ocurre exactamente lo mismo. Usted confía, suponiendo que ha contratado a las personas adecuadas, en que sus empleados sean capaces y estén dando lo mejor de sí. Pero, ¿sabe si sus empleados confían en usted? Muchos líderes no se han hecho esa pregunta (suponen que la confianza fluye en ambas direcciones) o piensan que la confianza no es importante. Desafortunadamente, eso no puede estar más alejado de la realidad. Si no se esfuerza por ganarse y fomentar la confianza de sus empleados, no podrá ser un líder efectivo.
La confianza es clave en el lugar de trabajo por varias razones. Cuando los empleados confían en sus colegas y líderes, se favorece la toma de decisiones éticas, se fortalece la lealtad y aumenta la disposición de permanecer en la organización. Además, la confianza contribuye a reducir los niveles de estrés y la hostilidad en el entorno laboral. También es fundamental para superar la resistencia al cambio. Desarrollar y nutrir la confianza es esencial para construir un entorno laboral saludable y productivo.
La confianza es la base de un gran liderazgo. El poder de referencia, que se basa en la percepción de que una persona tiene comportamientos y cualidades que generan respeto y confianza, es una de las formas más importantes de ejercer poder al liderar personas, según un estudio de 2016 de The Center for Leadership Studies y Training Industry, Inc. En pocas palabras, desarrollar confianza le da el poder de lograr resultados. Cuando sus empleados confían en usted, es más probable que lo sigan, sobre todo al enfrentar situaciones inciertas o territorios desconocidos.
La desconfianza genera miedo, falta de compromiso, deslealtad, bajo rendimientos de las inversiones y menor productividad. Sin confianza, el desempeño del equipo se ve afectado porque no es posible trabajar con eficiencia sin ella. Los empleados tendrán dificultades para tomar decisiones o admitir errores por temor a las consecuencias. En cambio, cuando hay confianza, pueden pedir orientación y apoyo sin miedo.
Si usted es un líder en quien se puede confiar, sus empleados se sentirán con la libertad de compartir ideas y opiniones, incluso si son distintas a las suyas. Como los empleados no tienen miedo de hablar, conocerá distintas perspectivas y, tal vez, encontrará nuevas ideas o soluciones. Además, cuando hay confianza con su gerente, las personas están más dispuestas a cambiar su comportamiento. Por eso, la confianza cumple un rol clave al implementar cambios y mejorar el desempeño del personal.
Si usted es un líder en quien se puede confiar, sus empleados se sentirán con la libertad de compartir ideas y opiniones, incluso si son distintas a las suyas. Como los empleados no tienen miedo de hablar, conocerá distintas perspectivas y, tal vez, encontrará nuevas ideas o soluciones. Además, cuando hay confianza con su gerente, las personas están más dispuestas a cambiar su comportamiento. Por eso, la confianza cumple un rol clave al implementar cambios y mejorar el desempeño del personal.
En un entorno donde reina el miedo, los empleados esperarán para admitir sus errores, lo que a menudo causará más problemas que si hubieran hablado antes. En cambio, en un entorno de confianza, no temen reconocer un error y proponer soluciones. Esto no solo reduce las consecuencias negativas de un error, sino que también permite convertirlo en una oportunidad de aprendizaje.
Cuando usted confía en sus empleados, les da el poder de asumir la responsabilidad de su éxito. Y cuando lo hacen, pueden superar mejor las adversidades, asumir la responsabilidad de su desempeño y sus resultados y mejorar sus propias habilidades de liderazgo. El liderazgo contagioso tiene un efecto dominó: los líderes capaces desarrollan a otros líderes.
“La confianza es una inversión que se hace día a día”.
-Dr. Sam Shriver, vicepresidente ejecutivo de The Center for Leadership Studies.